Ese día discutí con mis padres, y terminé contestándole mal a mi papá. Él no lo tomo nada bien, se acerco a mí y me golpeó muy fuerte en la cara, trato de seguir golpeándome pero yo grite como nunca en mi vida, y me deje llevar en un llanto infinito.
Corrí a mi habitación, me arroje al suelo y llore por horas, sintiéndome sola y cansada hasta conciliar el sueño.
Soñé que mis vecinos hacían una fiesta y que mis padres tenían visita. La casa tenía dos puertas, y los perros querían entrar pero yo los sacaba. Me estaba yendo a dormir, y en eso vi a mis vecinos dentro del patio trasero de mi casa subiendo por una escalera, que rompía la pared de mis otros vecinos, con ellos entraba una bella mujer con un largo vestido rojo. Y yo desde mi pieza contemplaba cada cosa desde la ventana, y vi la casa de atrás, la casa de mis vecinos que tenía varias habitaciones, y allí se encontraba en una de ellas el odioso de mi vecino, y en el comedor un hermoso árbol que casi sobresalía del techo, este mismo tenía un orificio el cual permitía que sobresaliera pero no sobresalía porque no era lo suficientemente grande para pasarlo.
Luego en una habitación vi a mi primer profesor de historia de la secundaria, él me miró y río al ver que yo me escondí para no saludarlo. Luego vi dos tortugas y unos erizos en una jaula ubicada en el patio de la casa de mi vecino, los erizos estaban repletos de agua, todos mojados.
Me había despertado (en mi sueño) y me senté en mi cama, mi papá llegó con una botella de jugo de naranja y una carta.
Instantes después de haber soñado todo eso, sentí pasos en mi habitación, yo me hallaba media despierta. Era mi papá quién se encontraba allí, pidiéndome que hablemos, nos arreglamos y me abrazó luego de casi tres años sin haberme abrazado…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario