lunes, 14 de abril de 2014

El día 12-04-2014 escribí esto, pero no quise publicarlo.

“El lunes 14-04-2014 comienzo a ir a las sesiones con el psicólogo, y es loco porque es algo por lo que espere con muchas ansias, pero que ya llegue ese día me da mucho miedo y no quiero ir por temor. En varias ocasiones me sucede eso en mi vida cotidiana y es horrendo, soy estúpida.”

Hoy 14-04-2014 lo público y cuento que sí, fui al psicólogo por primera vez, fue raro.
Cuando estaba yendo hacia este, me encontré en la parada del colectivo con el hermano de una amiga, éste me saludo, pero no hablamos para nada. Subimos al colectivo, y como él no tenía saldo en su sube yo le pague, él me agradeció varias veces hasta quiso pagármelo y me negué.
Mientras estaba viajando pensé en que justamente estaba yendo al psicólogo a contarle mis cosas, y justo me había cruzado con el hermano de una persona que fue bastante importante en mi vida. Entonces comencé a pensar millones de cosas que me inquietan y por las cuales creo que iba a ir a hablar, entonces entre en pánico, y no pude respirar.
Me baje del colectivo donde debía y fui a esperar a mi mamá cerca de otras paradas de colectivo; sentada en un banco, mientras la esperaba me hallaba haciendo una gruya con un papel que me había dado una chica en la calle, la cual estaba intentando hace rato que alguien le agarrase uno de los folletos que tenía, entonces cuando lo tome, me agradeció alegre.
Mi mamá me llamo al celular, y me dijo que estaba en camino, llegó y caminamos unas tres cuadras hasta el consultorio. Toque timbre como dos o tres veces, y luego de un momento de espera salió una mujer con aspecto amable, pelo con rulos y de color marrón rojizo, con una trenza sin atar al costado derecho de la cabeza.  Mi madre quedo fuera y dijo que se iba a dar unas vueltas hasta que terminase mi sesión.
Entre y me senté en los asientos de espera del pasillo, pero la mujer me dijo que caminara hacia la derecha, al fondo y luego a la derecha otra vez. Lo hice, y llegue a una habitación donde había un sillón y sobre este una ventana que daba a un pequeño patio, o eso creo, también había un escritorio, dos sillas de cada lado de este, y enfrente de la silla en donde me senté había un cuadro de una playa, con médanos en el lado izquierdo y pájaros volando, esos que son la creación de vagas líneas curvas hechas por un pincel y sobre la médanos y por el lado derecho agua.
La psicóloga me hacía acordar a la cuñada de mi novio; Rocío, ambas tienen la cara completamente igual.

Yo estaba muy, muy nerviosa. Hable todo lo que pude durante 35 minutos, que fue lo que duro la primera sesión, en realidad debían ser 45 minutos, pero llegué tarde. 
Aunque hable todo lo que pude, creo que fue muy poco, porque en varios momentos me trababa, esta tan nerviosa que me olvidaba de lo que quería decir, además tenía tanto en la cabeza que se me mezclaba todo.  Estuve muy sensible, tanto que se me entrecortaba la voz, necesitaba llorar, pero lo contuve  como sea, no podía llorar delante de ella, aún no. Me daría mucha vergüenza. Sude mucho, mi cara estaba hirviendo, y mi boca completamente seca, no tenía nada de saliva. Realmente estaba muy nerviosa. Aún así la doctora fue muy amable, y me dijo que para la próxima me venga más calma y relajada.
Espero que así sea. 

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