jueves, 23 de enero de 2014

Complejos.


Soy una persona muy insegura de mi cuerpo, varias veces deje de comer con la esperanza de verme linda, o aunque sea conseguir la aprobación de algunas personas y sí, las conseguía, pero... ¿qué ganaba con eso? La verdad que nada, y solo me daña a mi misma constantemente.
Cuando era chica mis amigas me cargaban porque yo pesaba mucho más que ellas, pero la razón era que yo siempre fui mucho más alta que ellas, pero aún así me herían tanto cuando me trataban como una gorda, o al oír sus estruendosas risas. Siempre sentí vergüenza de mi cuerpo y lo ocultaba, o trataba de mostrarlo lo menos posible, pero habían ocasiones en las que eran muy complicadas como cuando llegaba el verano y tocaba usar la malla. Era horrendo, no soportaba la idea de que me vieran y aún hoy por hoy no me agrada para nada. Recuerdo que cuando nos cambiábamos con mis amigas siempre se reían de mi, por lo que yo quería cambiarme estando sola, pero siempre me decían que eramos mujeres así que no pasaba nada si estábamos juntas en la misma habitación, y siempre terminaban por convencerme, así que lograban que me quedase allí con ellas.
Mi tía y mi prima (su hija) también eran personas detestables que me señalaban por la forma de mi cuerpo. Mi tía siempre los retaba a mis primos si comían mucho, lo feo es que ellos eran solo unos pequeños niños en crecimiento, y estaban muy flacos.
A mi mamá siempre le gusto convidar con algo rico a las visitas, pero mi tía casi nunca le permitía comer a sus hijos (mis primos), porque les decía que estaban gordos, y conmigo lamentablemente hacia lo mismo. Siempre me lo repetían. Pero esas pocas veces que logre verme flaca y hacer que mis pantalones se caigan de lo mucho que había adelgazado, ella me miraba sonriente dándome una señal de aprobación y se contentaba diciéndome lo flaca que estaba, yo tan estúpida siempre esperaba esa aprobación.
Hoy en día no le doy tanta importancia a la hora de comer, sinceramente como hasta estar satisfecha. Sin embargo, cuando me encuentro frente a un espejo me pongo mal, a veces lloro, es tonto, pero es así. Puedo llegar a estar horas cambiándome, debido a que me siento horrenda e incomoda con cualquier cosa que me ponga, y cuando miro mi cuerpo detenidamente reflejándose en el espejo entristezco.
Se que es frustrante y complicado,  pero aún así hay que salir adelante y saber vivir. 




Esta imagen pienso que es perfecta, ya que expresa muchísimo.
Todo el mundo debería de ser así con las personas, me refiero al hecho de hacerlas reflexionar como en la imagen y hacerlas entender lo mucho que valen tengan el cuerpo que tengan. De esa manera dejaríamos de estar tan acomplejados e inseguros por culpa de esta sociedad de mierda que te lo impone.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario