Zion era un joven humilde, tonto, feo y sin ni una pizca de suerte. Vivía en un bosque con su anciano padre. Su casa se hallaba rodeada de los árboles más grandes. Y el olor a roble era un aroma que invadía el ambiente.
Él no solía asistir a clases muy a menudo, no solo porque se volvía una complicación salir de su casa los días de lluvia, sino también porque odiaba concurrir a la misma. Sufría agresión por parte de sus compañeros, era tan torpe que todos lo maltrataban, y siempre que podían lo hacían sentir la peor persona de todas.
Zion siempre había sufrido mucho, pero logro enfrentar varias situaciones y ser una persona fuerte. Pero aún así, le resultaba complicado, nunca había tenido apoyo de ningún ser humano. Y la única persona que tenía cerca era su padre, pero él estaba muy viejo y ni siquiera tenía fuerzas para hablar con Zion, se la pasaba en la cama descansando.
Los días miércoles y viernes, en los que Zion tenía gimnasia en la escuela, eran uno de los días más complicados para él. Cuando sus compañeros elegían equipos siempre lo dejaban a un costado, y nunca lo dejaban jugar. Zion se revelaba escasas veces y pedía su lugar, pero con eso solo lograba lo peor. Sus compañeros se enfadaban y lo corrían para pegarle hasta dejarlo inconsciente, como habían hecho en varias ocasiones. Lo insultaban y se reían de él, tenían una sonrisa tan macabra y escalofriante, y sus caras adoptaban las facciones del diablo. Eran horrendos.
Pocas veces Zion podía escapar, y esas veces era cuando se escabullaba en el bosque el cuál conocía de punta a punta. Corría desesperado entre los árboles sintiendo las hojas deslizar su cuerpo como grandes retazos de tela, hasta que los lograba perder.
Un día los compañeros de Zion lo golpearon tanto, que lo dejaron sin aire y con un ojo completamente morado. Por lo que él corrió desesperadamente al bosque, se sentó debajo de un árbol y noto que ya no podía seguir siendo una persona fuerte, por lo que no pudo controlar más sus sentimientos, y las lagrimas comenzaron a fluir sin fin de sus ojos. Lloró tanto hasta lograr tranquilizarse y se quedo quieto mirando a la nada, concentrado en un punto fijo.
De repente, a lo lejos en un río que allí se hallaba logró divisar a una persona completamente desnuda, era una mujer.
Zion se acercó a esta mujer, quien le hacía una seña para que se acercara. Era completamente hermosa, su belleza deslumbraba, era sensual y encantadora, su mirada hipnotizaba. Se encontraba completamente desnuda, se podían ver sus grandes senos y su esplendida figura. Le resulto muy extraño encontrarla allí en el río sola a esas horas de la noche, y se lo pensó preguntar. Pero ella comenzó a hablarle con su dulce y seductora vos, que él olvidó su pregunta.
Ella le preguntó que le pasaba, y Zion le explicó detalle por detalle. Pasó horas hablando con esta mujer. Pensó que era la primera y única persona que se había interesado en lo que a él le pasara, por lo que se sintió refugiado y por primera vez en su vida, importante, por así decirlo.
Todos los días que pasaban Zion iba al río a hablar con esta muchacha. Él lo sentía agradable, además la había empezado a ver con otros ojos. Estaba enamorado. Pero era tan torpe que no sabía como dar el primer paso, igual, no tuvo de que preocuparse, ella avanzo muy rápido. Cuando atardeció y Zion se estaba por ir, la joven se acerco para darle un beso en la boca, pero él se puso tan nervioso, que comenzó a transpirar y se alejo rápidamente humillado hacia su casa.
Al otro día Zion salía con su pequeño farol a las oscuridades del bosque para encontrarse con la muchacha que allí se hallaba como de costumbre, desnuda en el río tomando un baño. Él iba a pedirle perdón por lo que había ocurrido el día anterior, pero ella no le dejo decir ni una palabra. Se acercó a él tan repentinamente y lo beso de una manera tan apasionada y desenfrenada que dejo a Zion sin palabras.
Fue un momento maravilloso para él, era la primera vez que besaba a una mujer, y a una mujer tan hermosa. Se quedo paralizado.
En ese mismo instante en el que él quedo perplejo a la orilla del río contemplando a esta hermosa mujer. Está agarro su brazo con una fuerza anormal, y lo arrojo al río con ella de una manera descomunal. Ella lo llevo rápidamente hacia las profundidades, en eso Zion logró ver que esta mujer no tenía piernas, si no una larga cola como la de un pez. Y noto que no estaban solos, estaba completamente rodeado de mujeres "como ella".

Esta muy bueno!! Pero Y que paso? lo comió? se ahogo? :S
ResponderBorrarGracias Lourdes. Como dijo Ale esta a tu interpretación.
BorrarDicen que la interpretación esta en el lector.
ResponderBorrarMe gusta pensar que fue un final feliz, algo maravilloso y apasionado... Un amor diferente ! Él un humano torpe y careciente de todo talento y ella una hermosa mujer que oculta un atipico secreto
Como usted diga Ale... Como usted diga... Jeje :D
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